domingo, 2 de octubre de 2011

Llegó tu venganza

No creas que estás a salvo, cachorro. Aún no he decidido qué hacer contigo. La idea de ver tu cabeza rodar ante mis pies me resulta increíblemente atractiva, sin embargo no sé qué podría hacer después, una vez tu cabeza me haya servido como trofeo y me haya bañado en la sangre que derrama tu cuerpo abierto en canal, ¿qué será de mí?. Me he pasado años esperando la venganza perfecta, acumulando odio e ira. El rencor me servía de alimento mientras que no lo hiciese tu carne y ahora no se qué hacer. ¿Cómo decidir tu destino?. Tal vez debería dejarte marchar, ver cómo te arrastras hacia la puerta y te pierdes en la oscuridad para dejarme a solas con el monstruo que acabará devorando mi carne y mi conciencia.

No creo que te merezcas la tranquilidad que mi discurso te otorga, no quiero que pienses que estás a salvo, que ya no apareceré de entre la sombras para arrancar tu inocencia y llevarmela conmigo. No quiero que creas que eres inmune a mi mordida, que mis colmillos no conseguirán atravesar tu piel si lo desease, sigues bajo mi poder, cachorro, sigues bajo mi yugo, lo único que ha cambiado, es mi apetito. He preferido reservarme el placer de tus bocados para la cena final. El día que decida desaparecer te llevaré conmigo y disfrutaré por fin de tu sabor mancebo, y tú, maldito proyecto de loba, no podrás hacer nada. 

Me has puesto en serios problemas bastardo y eso merece mi respeto. Podria povocarte dolor y disfrutar de tus gritos, sin embargo el dolor por el dolor, ausente de concreta finalidad no me seduce,no consigue hacerme estremecer. La tortura insustancial no me parece una opción.
Has salvado la noche cachorro. Aulla mientras todavía haya alguien que te pueda oír.
----------------------

Especial mención a Macamen, ya que ha sido la culpable directa de esta entrada, nunca antes me había parado a pensar sobre el futuro de mi planteamiento hasta que ella lo hizo.
Gracias.

6 comentarios:

elniniodecristal dijo...

Se palpa la violencia y el gozo en el que te regodeas, la crueldad del cazador ante la presa abatida, su fin inevitable y el merecido sufrimiento al que es sometida.
Excelente relato que corta la respiración por su brevedad y su prosa concisa.

Macamen dijo...

Una vez más, genial.Además de tu habitual acierto al escribir, me gusta el planteamiento, la respuesta a mi pregunta: "El día que decida desaparecer te llevaré conmigo y disfrutaré por fin de tu sabor mancebo". Si algún día relatas esa parte ya nos avisarás!

Y gracias por la mención, aunque nada, más gracias a ti por regalarnos esas dosis de inquietante literatura! ;)

Missterror dijo...

Brillante!!!Una herida abierta que sangra violentamente y que a la vez que te gustaría lamer.

Sandra dijo...

Me ha gustado muchísimo, recomendación de Elninio. Me encanta que te hayas inspirado en el Animal de Neon Trees, me gusta mucho ese grupo :)

Losthour dijo...

Lo cierto es, que no conocía al grupo, las imágenes que acompañan a mis posts no suelen tener una relación directa con los mismos.
La imagen la vi en un tumblr y creí, que con algo de edición sería perfecta para la entrada.

Miguel Buján dijo...

No entiendo ni una palabra. Tal vez en esa carencia de concreciones reside lo evidente. Se trate de lo que se trate he de confesar que me quedo unicamente con la imagen en movimiento del eclipse. No es nada personal sino sincero, basicamente.

Un saludo.