domingo, 30 de septiembre de 2012

En serie.

Es curioso; es curioso como todo el mundo dice querer ser diferente, destacar, pero sin embargo no saben estar solos; no quieren estar solos ni comprenden o desean la soledad, la rehuyen y es comprensible. Que tu única compañía seas tú mismo y sea tu conciencia quien aplaste tu voluntad... ya no dependes de las circunstancias y, por ende, la responsabilidad de tus actos recae únicamente sobre tu cabeza, pendiente de cada uno de tus movimientos para arrebatarte cualquier excusa y negarte el dulce consuelo del autoengaño. 

Nadie quiere sentirse solo, es un error: busca compañía, relaciones, amistades, lo que sea. No vayas solo al cine, no pises esa cafetería que te encanta si no es con una amigo invasivo de tu intimidad y espacio vital. Es mejor mal acompañado que solo, que nadie se atreva a negártelo cuando su propia conducta lo delata. 

Es curioso ver a la gente por la calle, todos vestidos igual, con las mismas poses ensayadas, la misma música; la misma vida ajena repetida una y otra vez en los escaparates. Colectividades bien diferenciadas para sentirse diferente sin sentirse solo. 

Patetismo ilustrado.    

martes, 25 de septiembre de 2012

Duermevela

A veces me pregunto por qué no sueño, por qué no lo recuerdo si es que lo hago, pero luego, un día sueño y recuerdo porqué el monstruo de mi nuca se come los sueños que pretenden entrar en mi cabeza cuando ya he bajado la guardia. 
Los sueños ilusionan, te dan falsas esperanzas, te llenan de deseos imposibles. No sueño, pero cuando lo hago preferiría no haberlo hecho. Frustración vacía que tan solo lleva a la locura y a la devastación. 

Doy gracias a que mi subconsciente va siempre por delante de mi anhelo consciente por soñar; ahora me doy cuenta y bendigo a mi mente por hasta en su vigilia ser racional y evitarme la desesperación de darme de golpes contra un muro de imposibilidades. 
Diario de golondrina sí, pero sabiendo que nunca podré volar.