domingo, 31 de enero de 2010

Caleidoscopio

Ayer se me cruzó la idea de que el mundo se alía contra mi. Manipula las canciones y las imágenes para hacernos sentir indefensos. Escuchando la misma canción inofensiva de siempre ayer tomó significados distintos, como cuando miras a través de un caleidoscopio, el azul nunca será el mismo.

Ayer se cruzó en mi camino la letra de una canción que lo cambio todo.





Hey there Delilah-Plain White T's

jueves, 28 de enero de 2010

Just keep dreaming

Si lo se, es jueves y toca columna, pero como ya dije ayer no tengo ganas de decir nada, así que os lo canto. Los que me conocen saben que de vez en cuando compongo así que ahí os queda mi ultima letra.

NO ME PLAGIÉIS GRACIAS

It’s just another day

Talking to the wall again

And all the time to feel me lonely

I don’t know what’s the way

To dam the destiny fate

If you can find the bright of the sun

-So-

I keep dreaming

To be with you and never gone

Stop breathing

If I won’t see you anymore

I keep dreaming

To be with you and never gone

Stop breathing

If I won’t see you anymore

_’Cause you know, you know-

That I love you

And I miss you all alone

Just crazy I Becoming after all

I keep dreaming

To be with you and never gone

Stop breathing

If I won’t see you anymore

Right now I began

to feel break my heart

Just call me please to be there with you

If you want to stay with me

You have to let me be

I can’t stand the pain anymore

-So-

I keep dreaming

To be with you and never gone

Stop breathing

If I won’t see you anymore

I keep dreaming

To be with you and never gone

Stop breathing

If I won’t see you anymore

martes, 26 de enero de 2010

¿a ti no?


-Me encanta.
-¿El qué?.
-Llenarme la boca con chicle de fresa y cerrar los ojos para saborearlos.
-Pero si te metes un monton te vas a romper la mandibula.
- Webe ger.
-Además, a esos chicles se les va el sabor enseguida.
- Por eso cierro los ojos.

domingo, 24 de enero de 2010

Sentimientos de gominola

Me gustaría escribir algo sincero. Escribí esto a partir de un nombre, Dante, suelo dispersarme, pensé que Dante es un buen nombre para un niño, de crio Dani, de adolescente Dan y como adulto Dante. No voy a tener nadie a quien llamar Dante, solo que mi mente suele divagar sobre temas que no pienso hasta que se encuentran circulando por mi mente entremezclados con el sabor de la comida. Eneas me también me gusta, digno de alabanza, lo predispone a ello, le da un meta a la que estar ligado, le quita libertad; no es un buen nombre. A ella la llamaría Alicia, noble, leal, verídica. La dejaría vivir en su país de las maravillas mientras la observaría a través del espejo como hizo Lewis Carroll

. Serian suyos, ni míos ni de su padre, solo suyos, dueño de sus sueños y de la manera de alcanzarlos. Sería feliz viéndolos desde lejos. No me haría falta esclavizarlos con necesidades vanas, ellos sabrían como conseguirme sin persecución. Les pondría canciones desgarradoras de amor cuando aún fuesen míos y no los tuviera que compartir con el mundo. Bailaría con ellos el último baile todas las noches para que aprendiesen a no tropezar, a no estorbarse, para que aprendiesen que para bailar hacen falta dos, para que aprendiesen que cuando uno cae el otro se queda solo, para que aprendiesen a aprender a ayudarse. Los llevaría al cine a ver películas en blanco y negro para que apreciaran el color del mundo real, para que sintieran como decoloramos la vida y lo evitaran. Los enseñaría a querer ser felices y cuando lo aprendieran les abriría las puertas y esperaría a que volvieran algún día para compartir mis cien años de soledad cuando ya las arrugas cubran mis ojos y solo vea las siluetas difuminadas del taller de sombras chinas en las que se convierte el mundo cuando vives esperando a que alguien apague la luz y todo sean sombras.

lunes, 18 de enero de 2010

de nuevo


Ira, me corroe, me atrapa en ese torbellino de caóticas imágenes. Las palabras me golpean y me encierran en su juego. Soberbia,odiosa soberbia. Me hace tragarme las palabras. El orgullo me recorre la vertebral. Nervio. Salir corriendo y evitar la humillación. Permanecer sentada y admitir la rendición. No es la ultima vez. Pero no volveré a callarme.